¡No se trata de con qué, si no de cómo captan nuestra atención!

Recuerdo que el primer post que publiqué en este blog hablaba sobre la importancia que tiene el COMO decimos las cosas sobre el QUÉ decimos. Y la cuestión es que nos guste o no, lo sepamos o no, incluso lo dominemos o no, es la clave de todo. Recuerdo que os decía que la intención de este blog era llamar vuestra atención, ya fuera por lo QUE fuera que contara, o por COMO lo contara. Y espero que de una forma u otra, lo haya conseguido.

Pues bien, las personas entendemos el mundo por los sentidos. Los sentidos actúan como los filtros que responden a un rango determinado de estímulos consiguiendo así representar la realidad en función del sistema de representación que predomine en nosotros (visual, auditivo, kinestésico)

Este aspecto lo trata la Programación neurolingüística (PNL) de forma que trata de mejorar el comportamiento humano tanto en el ámbito individual como en su relación con los demás.

Y es que todos “programamos” consciente o inconscientemente nuestra forma de pensar, de sentir y de comportarnos. Por ello, la unión de nuestro sistema nervioso (“neuro”) está íntimamente vinculado a nuestra capacidad para el lenguaje (“lingüística”), lo que repercute en nuestra forma de no solo entender el mundo, si no también de comunicarnos.

Volviendo a lo que decía anteriormente, lo que decimos supone un 7%frente a un 38% que supone cómo lo decimos (la comunicación paralingüística”) y frente a un55% que transmite nuestro lenguaje corporal.

Y es que aunque a mucha gente le cueste creerlo, se han llegado a recoger más de 1.000.000 gestos que hacemos de forma consciente o inconsciente y con los que comunicamos mucho más que con las palabras. Esto último tiene mucho que ver con lo que os decía de CÓMO decimos las cosas.

Lo que vengo a contaros hoy no es cómo actúa la Programación neurolingüística frente al modo que tenemos de aprender, o de negociar, si no como actúa a la hora que tenemos de PERCIBIR lo que tratan de comunicarnos.

Cómo consiguen llamar nuestra atención ya sea mediante sonidosimágenes, o apelando nuestras emociones.

El ejemplo más cercano que tenemos es cuando estamos viendo la televisión y un anuncio nos llama la atención, ya no solo por lo que vemos o oímos, si no por lo que nos transmite.
Este es un hecho no solo se sabe, si no que se tiene en cuenta y se utiliza.

Y si no, el ejemplo que os pongo a la derecha, no hay palabra que llame más la atención que sexo.  –>

Por tanto, la PNL hace referencia a cómo nos suceden las cosas, como nos relacionamos con los demás, como percibimos, como organizamos el mundo y como transmitimos. 

Cómo ya he hecho referencia antes a los sistemas de representación a continuación os dejo un pequeño test para que determinéis cual es el vuestro.

Tenéis que leer cada palabra y pensar que es lo primero que se os viene a la cabeza.
Por ejemplo, con la palabra iglesia, si lo primero que se te aparece en la mente es una imagen de la iglesia tienes que marcar visual, si es el sonido de las campanas, marcar auditivo. Y si es el olor a incienso, marcar kinestésico.

 ¡Qué lo disfrutéis!

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