Coaching: El arte del cambio.

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En lo que a Marketing se refiere me gustan muchas cosas. El Marketing como tal mantiene infinitos frentes abiertos, y se asemeja con cualquiera que lo eleve al éxito.

Hoy vengo a compartir algo que ya sea con el Marketing, la empresa, e incluso con nosotros mismos, nos ayudará a obtener resultados.

Y es que El Coaching tal y como afirma uno de sus mayores precursores:

“Consiste en liberar el potencial de una persona para incrementar al máximo su desempeño. Consiste en ayudar a aprender en lugar de enseñar.” 

Mediante técnicas pretende ayudarnos a encontrar lo mejor de nosotros mismos, y más importante aún, lo que aún está por descubrir. El coaching nos ayuda a alcanzar objetivos, potenciar nuestros puntos fuertes y a plantearnos metas.

Existen dos tipos de coaching (personal y ejecutivo) que a mi me gustaría relacionar.

En principio el coaching personal nos puede ayudar a descubrir cuales son nuestras necesidades y aspiraciones, descubrir cual es nuestro potencial, expresar nuestros sentimientos, ser asertivos, adquirir fuerzas para asumir nuevos retos, romper los malos hábitos  realizarte como persona y ser más feliz.
Si llevamos esto al mundo de la empresa,  el coaching ejecutivo nos puede ayudar a desarrollar el liderazgo, mejorar habilidades directivas, gestionar relaciones interpersonales, etc.

Y es que las personas cuando recurrimos al coaching no es por otra cosa que el cambio que queremos o necesitamos generar. Por la disonancia que radica entre lo que deseamos y la realidad que nos rodea. 

“Quieren ser lo mejor que pueden ser y quieren lo mejor para ser cada vez mejores” 

Sabremos que estamos obteniendo resultados cuando seamos capaces de convertir lo que eran nuestras incompetencias conscientes (la habilidad que estamos aprendiendo) en una competencia inconsciente (una habilidad que dominamos)

Para poder generar un cambio y que el coaching que estamos llevando a cabo resulte eficiente debemos darnos cuenta de que la experiencia y la observación serán factores claves para determinar qué queremos cambiar, del mismo modo que la reflexión, conceptualización y aplicación de soluciones lo serán para lograr conseguirlo.

Lo peor que nos puede ocurrir es que nos acostumbremos a algo. Nos confiamos y acabamos desaprovechando nuestro talento. Por eso es importante romper los hábitos y del mismo modo que vamos modificando nuestros valores, iremos modificando nuestros hábitos para alcanzar así nuestros objetivos propuestos.

Un aspecto muy importante en el coaching, ya sea en nuestro ámbito empresarial como personal, son los valores y creencias que nos acompañaran en nuestro viaje a alcanzar los objetivos.

“Somos lo que somos por lo que hacemos”

Sin embargo hay un aspecto que me gustaría destacar. Y es el hecho de que todos tenemos un “Saboteador” que nos impide crear cambios que nos hagan experimentar nuevas sensaciones. De forma que lo que de primeras pretende protegernos, acaba simplemente aislándonos e impediendonos avanzar. El problema es cuando ese “saboteador” somos nosotros mismos.

Para que el cambio genere los resultados que esperamos debemos iniciar un proceso de coaching que nos permitirá iniciar un viaje entre el estado en el que nos encontramos, y el estado al que deseamos llegar (nuestro objetivo). Para ello, debemos establecer unos objetivos que no solo sean específicos  si no también medibles, temporales y alcanzables. 

El caso es que debemos de desarrollar un plan de acción que nos permita establecer unos objetivos, que basándose en los cimientos básicos del coaching, los valores y creencias propias, consigamos generar el cambio que tanto ansiamos.

Para ello deberemos comenzar por liberarnos de los viejos hábitos y las creencias limitadoras que nos impiden progresar, y esforzarnos por generar unas nuevas estructuras o anclas que nos recuerden ya sea visualmente, auditivamente o kinestesicamente, los objetivos y la misión de nuestro coaching.

Por último me gustaría mencionar los 5 contextos sobre los que se cierne el coaching: 

1. La Escucha nos permite escucharnos a nosotros mismos y al entorno que nos rodea del mismo modo que nos permite focalizar nuestra atención y dirigirla en una única dirección.

2. La auto-gestión nos permitirá creer que existen resultados y respuestas capaces de generar dicho cambio.

3. La Curiosidad  junto a la creatividad sera quienes nos guíen ante los resultados. Y es que la curiosidad es algo muy poderoso por las posibilidades que tiene de sorpresa y de encontrar la verdad inesperada.

4- La intuición como el sexto sentido que nos facilitan información adicional a la hora de tomar decisiones. 

5. Y por último, la Acción y el aprendizaje que nos permitirán seguir aprendiendo.

“Toda persona aprende siempre de las acciones que emprende …¡Y de las que no emprende!”

El coaching supone estar dispuesto a aprender de nosotros mismos, descubrirnos y potenciar habilidades.

Por tanto, inicia tu propio coaching de la mejor de las formas posibles: formulando preguntas. Preguntas que son las respuestas al cambio que estás esperando. 

“Aprender consiste siempre en hacer algo diferente”

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