Las tres armas de la publicidad: Amor, humor y surrealismo

 También puedes leer este post en inglés / You can also read this post in English 

 

Cuántas veces hemos intentado contar algo y nos han respondido con algo parecido a “Ni que te estuvieran pagando por hacerles publicidad”. Pues ni me pagan, ni se trata de un mensaje publicitario. Sin embargo, cierto es que hoy vengo a hablar de publicidad y las tres grandes armas que triunfan en esta táctica de difusión informativa.

Porque si algo es cierto, es que por muchas etiquetas que se haya ganado o le hayan puesto a la publicidad a lo largo del tiempo, no es más que comunicación.

La publicidad es comunicación. Hasta ahí todos de acuerdo. El problema se genera cuando intentamos descifrar que objetivo oculto se encuentra tras dicha estrategia de comunicación. Como bien clasificó Philip Kotler en su libro “Dirección de Marketing, conceptos generales”; la publicidad tiene tres objetivos genéricos: Informar, persuadir y recordar.

Y para lograr cualquiera que fuese el objetivo de una campaña publicitaria, las marcas recurren a tres grandes armas que nunca fallan: Amor, humor y surrealismo.

Cuando hablamos de publicidad podemos hablar de pasión, de valores, de excesos, de ternura, de risas, de cotidianidad, de lujo..; cuando hablamos de publicidad hablamos de tocar la fibra, hablamos crear un vinculo que llame la atención del que se encuentra al otro lado del soporte. Para ello es necesario sacar a las personas del estado mental negativo en el que se encuentran. Como bien especifica Rafael Santandreu en su libro “El arte de no amargarse la vida”:

“Estas tres armas, amor, humor y surrealismo, pueden emplearse combinadamente para obtener unos mejores y mayores resultados: una buena broma que nos haga reír con grandes dosis de surrealismo y unos gestos cariñosos para rematar la jugada son mano de santo para desmontar la terribilizaciones de cualquiera.”

Es fácil identificar esos anuncios que se encuentran cargados de marketing emocional porque sin duda a través del amor, (la más sencilla de las tres) consiguen tocarnos la fibra interior. Amor por nuestros series queridos, amor por los valores que transmiten ciertas marcas y con los que nos sentimos identificados, amor por la sencillez, amor por la exclusividad. Es muy fácil identificar el vinculo emocional que la mayoría de las marcas son capaces de comunicar a través de sus estrategias publicitarias. No es lo que vende, es lo que exigimos. Si las marcas no son capaces de proyectar su personalidad de marca, ¿qué es lo que queda de ellas en el mercado?

Sin embargo, aunque la risa y el surrealismo puedan parecer algo más complejas, también se encuentran estrechamente relacionadas. Y es que estas dos armas, más que crear un vínculo emocional lo que buscan es sorprender al espectador.

Por un lado, la risa o el humor, no solo saca al espectador de ese estado negativo en el que se encuentra, si no que además de llamar la atención, es recordado mucho mejor y genera una predisposición positiva hacia la marca. Sin embargo el humor es un arma con la que hay que tener mucho cuidado, porque ya sabéis lo que dicen: “para gustos los colores”, y el humor no siempre tiene la misma gracia para todos.

En la publicidad humorística “es importante resaltar que los mejores chistes de situación no surgen de la imaginación de algunos creativos, sino que los escribe la propia vida. La gracia de los chistes publicitarios consiste en que el personaje no se espere el chiste habiendo uso del humor absurdo y de la comedia de situación”.

Por otro lado, el surrealismo ese esa arma de la publicidad que gracias a mucha fantasía y tecnología es capaz de dejar arrinconada la realidad.

No hace falta hacer uso de los últimos estudios en Neuromarketing para darnos cuentas de la aceptación y el rechazo que la gran mayoría de los espectadores tienen en cuento a la publicidad. Sin embargo, y afortunadamente, contamos con el Neuromarketing, ciencia que estudia la mente de los consumidores, sus reacciones, recueros y decisiones a una serie de estímulos. En este caso, apostaría más porque estas tres armas funcionan mejor por separado, sin embargo a continuación os dejo una serie de ejemplos dónde dichas estrategias se fusionan para dar resultado a los siguientes comerciales:

Y por último, aunque un poco antiguo, no podía faltar como ejemplo el anuncio de Mixta dónde el amor entre mixto y mixta es tan surreal y divertido como el resto de los anuncios de la marca. ¡Que lo disfrutéis!

Y tú, ¿qué otros ejemplos conoces que encajen con estas tres armas de la publicidad? Cuéntanos, ¡Estamos deseando compartirlo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>