Cada uno construye su realidad

Recuerdo el día que escuche aquello de que la vida es solo un estado mental. Que somos nosotros quienes nos creamos los problemas o llevamos mal los que tenemos.

Se suele decir que sea cual sea la verdad, la gente ve lo que quiere ver. Y no hay mayor verdad que entender que dónde ponemos nuestra mente, ponemos nuestro sino.

El deporte me gusta por múltiples razones y beneficios. Sin embargo, si tuviera que elegir una máxima que lo defendiera, sería por el símil que tiene con la vida y la filosofía de aprendizaje y superación que nos reporta.

Últimamente no solo útilizo mi blog para hablaros de marketing. La vida me está enseñando que todo está mucho más conectado de lo que creemos, y más aún cuándo se trata de nuestras pasiones. ¿Porque no aprovechar una de ellas para contaros de otra que me vuelve loca?

Hoy vengo a hablaros del Surf y de cómo este deporte me ha recordado lecciones de vida que creía ya olvidadas:

  • No tenemos prisa, queremos llegar y hacerlo bien: Muchas veces nos empeñamos en correr antes de andar, y todo lleva un proceso que requiere tiempo y dedicación. Mejor tardar un poco más y conseguirlo, a quedarnos a medias por querer llegar antes de tiempo.
  • Menos es más: Cometemos el error de pensar que con mucho se consigue mucho cuándo lo cierto es que se consigue con lo adecuado.
  • Consciencia y mirada al frente: No hay nada como ser conscientes de lo que estamos realizando, de cuáles son nuestros fallos para poder corregirlos. Y mirar al frente, para no perder de vista lo que queremos conseguir.
  • Recuerda cada paso y concéntrate en realizarlo: Realizar algo de una siempre es más complejo que si lo hacemos pasito a pasito. Lo mismo pasa con los problemas o los retos.
  • Siente el empuje y aprovéchalo para ponerte de pie: No siempre está todo escrito, no hay momento idóneo de saber cuándo, cómo y porqué. A veces es cuestión de sentir la energía y dejar que todo fluya.
  • De tanto remar en el mar un día aprendes a surfear: Para que las cosas ocurran, hay que trabajarlas. Hay que estar dispuesto a esforzarse, salir de la zona de confort y arriesgarse.
  • No tengas miedo, si caes, te levantas: Nadie dijo que fuera a ser fácil. Ni que no nos fuera a costar más de la cuenta. Lo importante es no rendirse, seguir intentándolo y no tener miedo de lo que venga.
  • Inténtalo una y otra vez, y disfruta cada sensación: Todo maestro fue principiante en sus orígenes. No hay nada como la práctica pera trabajar la perfección.
  • Si te frustras te bloqueas, observa y aplica: Queremos que nos salga, y a ser posible que nos salga ya. Aprender a no frustrarse y trabajar por objetivos es también parte del proceso.
  • La adversidad siempre estará dispuesta a retarte. Mirála de frente y gritale; ¡no te tengo miedo!: Podemos intentar luchar contra viento y marea, o ser inteligentes y aprender de cada obstaculo que nos ponga en el camino.
  • La actitud es algo muy pequeño que marca una gran diferencia: Lo sabemos, lo hemos escuchado, pero es lo que más nos cuesta interiorizar.  De nosotros depende ese pequeño detalle que revoluciona cada aspecto de nuestra vida. De creérnoslo, interiorizarlo y llevarlo a cabo.

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Cada uno somos responsables, creadores y protagonistas de la realidad que vivimos. No voy a negar que estemos en todo nuestro derecho de cabrearnos cuándo la vida aprieta y nos pone a prueba. Pero es precisamente en esos momentos cuándo nuestra actitud nos empuja hacia arriba o nos  paraliza e inmoviliza.

Un proverbio africano dice “cuándo no existe un enemigo en tu interior, el enemigo afuera no puede hacerte daño”. A veces, la única barrera que nos separa de nuestros sueños somos nosotros mismos y un muro erguido con bloques de pensamientos negativos y dudas. Pero no se ha construido nunca una pared que no pueda ser derribada ni una ola que no pueda ser surfeada.

El secreto del pensamiento positivo es que atraes perfectamente lo que quieres en tu vida. Lo que nos lleva a afirmar que al fin y al cabo somos lo que pensamos.

Nuestros pensamientos crean nuestros sentimientos, nuestros sentimientos crean tus acciones y nuestras acciones crean nuestra vida. Están todos interconectados, sin excepción.

Procura tener pensamientos positivos: CADA UNO CREAMOS NUESTRA REALIDAD.

Como la vida, no podemos controlar lo que nos ocurre, pero si decidir qué actitud tomar ante cada situación.

Del mismo modo, en el surf no podemos controlar las olas pero si aprender a surfearlas. 

 

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