El verdadero significado de empoderarse.

Nos cruzamos con muchas personas a lo largo de nuestra vida. Personas que van y vienen. Unas que aportan y otras que apartan. Sin embargo, todas ellas útiles en su conjunto.

Pero no hablamos de los amigos y familiares que a priori fundamentan nuestro bienestar y felicidad. Hablamos de personas de tránsito. Personas que por unos motivos u otros, nuestra memoria o bien colocará en el olvido, o hará que les recordemos de por vida.

Normalmente estas segundas personas son recordadas por la intensidad aportada. En función de conocimientos, consejos o calidad de vida. Personas que consiguen abrir mentes, exprimirlas y sin objetivo de influir, ayudarnos a empoderarnos.

Pero ¿Qué es empoderarse? Podríamos decir que una persona se encuentra empoderada cuando se conoce y se siente capaz de tomar las riendas de su vida. Sin tener en cuenta lo socialmente correcto o aceptado, cuándo una persona toma decisiones en función a lo que realmente quiere y es feliz con la decisión tomada.

Empoderarse no es fácil, cómo toda actitud ante la vida, depende de uno mismo. De ser capaz de, principalmente, ver lo que uno quiere, y seguidamente luchar el camino hasta llegar hasta ello.

Una premisa fácil de leer y entender mundialmente, pero difícil de realizar. Hasta ahí de acuerdo. Es por eso que requiere de una gran cantidad de esfuerzo personal para principalmente entenderlo. Y es que bastante difícil resulta ya saber dónde uno está en la vida cómo para responderle a nadie hacia dónde queremos ir. Sabemos dónde vivimos o dónde nos encontramos físicamente en un estado temporal. Pero, ¿Sabemos realmente hacia dónde queremos ir o qué es lo que queremos sobre la vida?

Un 50% de la población lo tiene claro, el 50% restante lo sabe pero no quiere o no se cree capacitado para querer verlo y asumirlo. Todos tenemos sueños, metas y planes que queremos hacer antes de la fecha de caducidad que tenemos marcada. El tiempo vuela más rápido que el dinero, y solo nosotros somos responsables de cómo lo aprovechamos.

Estoy aquí para contaros qué es lo que quiero sobre mi futuro, pero más que dónde quiero llegar, os diré cómo voy a hacerlo.

Partiendo del autoconocimiento y considerando la iniciativa y el cambio como dos valores constantes, añadiré la serendipia como factor alternador de nuestro futuro. Todos tenemos un plan, todos queremos llegar a algo o realizar algo, ya sea ser médicos o crear nuestra propia empresa. Todos partimos de un plan estratégico que seguir, pero los cambios y las vueltas de tuerca son factores que jamás pasan desapercibidos.

Empoderarse es conocerse y ver las cosas y la vida con una visión propia. Los cambios y los sucesos inesperados pueden desmontarnos o elevarnos, todo depende de la actitud y la visión que tengamos ante nosotros y ante la vida.

Cómo decía, hoy vengo a hablar sobre un plan de acción. Y no sólo se trata sobre un plan de acción sobre un suceso especifico, si no sobre un plan de acción sobre mi futuro.

Y para llegar lejos, primero comenzaré con pasos pequeñitos. Son muchas las técnicas que se han estudiado y que cada vez más profesionales recomiendan. Pues bien, utilizadlas. No sé todas, pero la mayoría funcionan.

¿Habéis oído hablar del plan de los 21 días? Según William James, uno de los padres de la psicología moderna, a principios del siglo XX; 21 días son los días que se necesitan para crear y consolidar un nuevo hábito. 21 días de esfuerzo que garantizan un éxito de por vida. Utilizado por muchos psicólogos y coaches, el método de los 21 días funciona. Y es por ello, que yo ya he iniciado mi plan de 21 días para superar la indecisión.

A pesar de saber lo que quiero de la vida, soy la persona más indecisa con la que me he cruzado. Si los extremos existen, yo tengo ambos. Y no me preocupa hacerlo público, poner en evidencia la vulnerabilidad nos hace más fuertes.

Indecisión en cuánto a pequeños detalles. Ojalá se tratase de grandes decisiones que con un análisis DAFO o cualquier otra técnica de toma de decisiones me permitiera el lujo de sentarme a pensar, valorar y decidir.

Con los pequeños detalles me refiero a las decisiones rápidas e inesperadas que sin tiempo de actuación van cavando hondo en el saco de la indecisión. Se pierde cuando se duda, y la indecisión, cómo cualquier otro déficit de la vida, solo es cuestión de trabajarla.

Momento idóneo que aprovecho para citar a Mery Viñas, Coach y fundadora de Beecome:

“No se trata de hacer la nueva acción de forma perfecta, sino de comenzar. Luego ya irás mejorando, pero lo importante es no postergar. Si ya has tomado la decisión, decide una fecha y comienza”. Además de fijar un día para emprender el viaje del cambio, Viñas recalca: “Se necesitan dos ingredientes fundamentales: la disciplina y el compromiso. Crear un hábito es como utilizar un músculo que hace tiempo que no utilizas. El primer día será muy extraño e incluso aparecerán agujetas. Pero a medida que lo ejercites, el músculo irá tomando fuerza”.

Volviendo al principio e hilando todo lo anteriormente dicho; En algún futuro, ya sea cercano o lejano, me gustaría ser una persona de tránsito, pero de las que no se olvidan. De esas que aportan, y sin necesidad u objetivo de influir en la vida de nadie, ayudan a las personas a sentirse empoderados.

Ese es el verdadero significado de empoderarse: Ser conscientes de lo que queremos y mirar el mundo con las gafas que tenemos. Tomad decisiones, y acoged la motivación como el esfuerzo que nosotros queremos dedicarle a algo. Tanto en intensidad, como en persistencia en el tiempo.

Una vez escuché en una película la siguiente frase: 

“Afortunadamente a veces uno encuentra unas gafas que molan.” 

Espero que vosotros también encontréis las vuestras.

Por último, los agradecimientos y la inspiración de esta lección de vida viene firmada bajo el nombre de David Aguado, doctor en psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y profesor en la facultad de Psicología de la misma universidad.

Gracias por no venir dispuesto a enseñarnos nada, y haber conseguido que aprendamos más de lo que jamás hubiésemos supuesto.

A disfrutar de la vida, ¡Y a sonreír!

Feliz día a todos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>