Siempre capaz.

Esa fuerza sobrehumana que muchas veces necesitamos.

Posiblemente ya habréis visto el anuncio de la aseguradora Divina Pastora. Pero es que no solo me ha gustado a mí, si no que en apenas unas horas posteriores a su lanzamiento ya se había vuelto viral.

Desde siempre he tenido algo que me ha funcionado a no solo seguir adelante, si no a llegar a creerme de verdad que puedo alcanzar todo aquello que me proponga. Puede parecer una tontería, pero decirme a mí misma la frase “Siempre capaz” ha derrumbado muros.

A menudo infravaloramos el poder que tienen las palabras, no le damos importancia y en consecuencia no somos conscientes del efecto que causamos con ellas.

Tanto positiva como negativamente, las palabras te pueden hacer creer en ti mismo, te pueden dar fuerza, valentía, precisión, confianza, y sobre todo, voluntad. Voluntad de creer que, sea lo que sea, sí se puede. Sí, eres capaz.

Como amante del marketing, soy muy fan del marketing emocional que cada vez está siendo más utilizado para conectar con el público y a la vez de mejorar la imagen de marca, crear engagement.

Independientemente de todos los tecnicismos marketinianos o de cualquier estrategia publicitaria que podamos encontrar en este spot que la aseguradora Divina Pastora ha creado para su campaña “Corre, vuela, no te detengas”, no solo he creído necesario si no que he decicido basar este artículo en el mismo.

En el anuncio podréis ver el llamado efecto Pigmalión, o lo que es lo mismo, “la profecía autocumplida”. Es decir, el efecto que insiste en la importancia de nuestras palabras para lograr que los demás cumplan sus metas.

Sin embargo, y volviendo un poco al poder que tienen las palabras, es importante que tanto a la hora de decirselo a los demás, sepamos y recordemos que este mismo efecto también se genera con lo que nos decimos a nosotros mismos.

Una voz en off que explica el efecto Pigmalión dice:

“Si a tu hijo, antes de una carrera, le dices: ‘te vas a caer, tú no vales para esto’, ese niño se va a caer, no hay más opciones. Pero si en lugar de eso, a ese mismo niño le dices: ‘corre, vuela, no te detengas’, ese niño jugará mejor que nunca.”

La importancia de las palabras y de lo que decimos en ella reside en lo que transmitimos. No hace falta tener una fuerza de voluntad de hierro para ser invencibles, pero si es necesario creer que podemos serlo.

No hace falta ser el mejor o automachacarnos por lo que aún no hemos conseguido, pero si es necesario creer, que estemos donde estemos, podemos llegar a donde más deseamos.

“Hay una responsabilidad ineludible en cómo hablamos, nuestras palabras tienen un poder más grande de lo que nunca hubiéramos imaginado” 

Créetelo, interiorizalo y aplicalo. 

No solo te ayudará a atrevete más y creer que eres capaz de todo lo que más ansíes, si no que para cuando quieras darte cuenta, estarás animando a otros a ser también lo mejor de ellos mismos.

A lograr todo lo que se propongan.

A ser capaces de todo.

No hay mayor motivación que la de perseguir tus sueños. En este blog encontrarás algunas de las claves para llegar a ser la mejor versión de ti mismo. Emprendimiento, coaching, motivación y personal branding para la marca que más debe importarte: tú mismo.

Sea lo que sea, sea como sea. Siempre capaces. 

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